Benín /

Esta semana, en Last Places on Earth, hablaremos de Benín como destino imprescindible de Last Places, el proyecto cultural revival cultural vinculado a los tatuajes y escarificaciones, la arquitectura afrobrasileña y las tribus más tradicionales del país. Durante la charla explicaremos los motivos por los que solemos recomendar Benín como destino para adentrarse en África. Hablaremos de arquitectura: ciudades lacustres conocidas como la Venecia africana, el estilo afrobrasileño único en Benin y Nigeria. Desmitificaremos (modestamente) algunas ideas eurocéntricas sobre el vudú y comentaremos el viaje de noviembre de Aníbal Bueno para visitar y convivir con las últimas tribus tatuadas de África occidental.

Conozco Benin desde que tenía 16 años y hoy tengo más de cuarenta. He pasado largas temporadas en este país de África occidental y suelo recomendarlo a los viajeros que se inician en el África negra por primera vez. Benín es un país muy latino por varias razones. La presencia del pueblo 'aguda' también conocido como los 'retornados'. Se trata de familias de esclavos brasileños que fueron devueltos a África a finales del siglo XIX tras una crisis azucarera en Salvador de Bahía. Esas personas se establecieron entre Ouidah y Lagos y crearon una cultura latina única en África. Porto Novo, la capital de Benín es la Habana del Golfo de Guinea, y los años comunistas de Benín (1975-1990) tiñeron a la nación de un puro sabor latino socialista que aún hoy se puede saborear.

Esa es la marca del país junto a la esencia animista del sur dominante y los seguidores del vudú… otra conexión caribeña, sincrética y latina.

Mi padre tenía un amigo beninés llamado Christoph. Se dedicaba a la venta de arte tradicional de África Occidental. Christoph tenía una prima, Ella, que vino a estudiar a Barcelona y ayudar en casa con las tareas del hogar. Tenía 15 años. Nos hicimos amigos y me encantaba escuchar historias de Benín. Ella vio mi interés por las culturas tradicionales y me habló de los Holi, una tribu que solía conocer durante los días de mercado en Onigboló, donde su padre trabajaba como gerente de una gran empresa de cemento francesa. Me habló de gente 'desnuda' y primitiva con 'marcas' en el cuerpo. Un año después de esta historia, le pedí a mi padre que me financiara un viaje a Benín luego de haber obtenido buenos resultados académicos. Christoph me cuidó. Los primeros días los pasé en su casa de Bohicón, al norte de Cotonou, y así pudimos ir a Onigboló a conocer el Holi. Recuerdo que no teníamos contacto por la zona pero en el mercadillo del lugar veíamos a gente mayor tatuada. Nos dijeron que se hacen llamar 'ohori' o 'ije' y que holi era un nombre despectivo con el que los pueblos vecinos los llamaban. Holi significa 'salvaje' en lengua yoruba. Cogimos una moto y así fue como en enero de 1996 descubrí el 'país de los oori' y su maravillosa gente. Eso fue justo antes de empezar la carrera de Antropología, pero ahí ya estaba yo haciendo de antropólogo intuitivo, observando, preguntando... Me parecían preciosos los pueblos de Ohori, construidos en bambú (algo raro en África) y la generación nacida hasta 1965 tenía tatuajes y escarificaciones espectaculares. Las mujeres de aquellas generaciones posteriores a 1965 lucían dibujos tatuados en sus senos, abdomen, cuello, brazos y piernas. Verdaderas obras de arte. Solo he visto diseños de esta calidad en los Kuba y Yombe del Congo, así como entre tribus asiáticas como los Naga. En el caso de los Ohori se aplican técnicas de escarificación y tatuado, es decir, corte y pigmentación. El resultado es fabuloso. Después de entrevistar a más de veinte mujeres, comprendí que a partir de 1965 los misioneros protestantes de la vecina Nigeria forzaron el abandono de la práctica del tatuaje. La escarificación facial ha sobrevivido hasta nuestros días, pero también tiende a desaparecer. El proyecto Last Places no solo facilita las visitas a estas últimas sociedades tradicionales de Benín, sino que también recopila información sobre estos pueblos y busca formas de colaborar y ayudar a preservar estas culturas únicas.

La esencia de Last Places son las últimas tribus del Planeta. A menudo viven en lugares remotos donde la naturaleza aún no ha sido destruida. Fue durante la búsqueda de campamentos nómadas de Borgu (subgrupo de los Fulani) que entré en las tierras del río Pendjari. Fue en 2002 cuando ya operaba como DMC en Benín y trabajaba para varias agencias europeas y americanas. Centrado en tribus remotas, había dejado de lado algo que me apasionaba desde pequeño; flora y fauna. Provengo de una familia de botánicos y veterinarios aficionados y es lógico que me interesaran más las plantas y los animales que las tribus. Y así fue, pero con el tiempo preferí especializarme en antropología cultural y de alguna manera mi antigua pasión por la vida salvaje se fue eclipsando. Fue en ese año, 2002, que me reencontré con mi pasado y pude volver a disfrutar de la observación de la fauna salvaje y el fluir lento de la naturaleza virgen.

Pendjari es el área de vida silvestre más rica de África Occidental. Es un parque transfronterizo con Burkina Faso, muy bien gestionado por African Parks (sociedad americana dedicada a la gestión de parques naturales en África). El turismo aún no es masivo a pesar de albergar las últimas poblaciones de leones de África Occidental, guepardos y grandes manadas de elefantes de sabana. Hay más especies, pero estas serían las más destacadas y hasta cierto punto las más espectaculares y raras de esta parte de África. Last Places ofrece viajes a Benín (a veces combinados con Burkina Faso, Níger o Nigeria) para descubrir las tribus más tradicionales y realizar incursiones muy interesantes en ecosistemas naturales vírgenes para observar fauna.

Suscríbete a la newsletter

Mantente al día de nuestras publicaciones y nuevos viajes. Por favor rellena los siguientes campos.

    Política de comunicaciones

    Si quieres conocer más sobre nuestra política de comunicaciones y protección de datos, por favor, haga click en este enlace

    Sobre el autor

    Joan Riera

    Joan Riera (Barcelona, 1978) es licenciado en Antropología y Sociología por la Universidad de Richmond (UK). Está especializado en religiones animistas y procesos de recuperación cultural entre sociedades tribales. Cofundador de Last Places, Joan combina la investigación académica con la organización de expediciones etnográficas a los últimos lugares del mundo.

    Ver más posts del autor